jueves, 10 de abril de 2014

Exposición "Alquimias de la Imagen"

El martes 15 de abril, inauguración de "Alquimias de la Imagen" en los espacios del Hotel Marriott Playa Grande. 7:00 p.m.

Nos gusta pensar que el arte es solamente asunto de inspiración y musas, que los artistas son seres tocados por la gracia divina. Y, aunque algo de eso hay, solemos olvidar que todo proceso creativo y toda obra son siempre producto de un esfuerzo y una disciplina; una entrega –durante el tiempo que dura ese proceso- a algo más allá de los límites de lo seguro. El arte es también sudor, trabajo, toma de decisiones. En el arte razón, intuición y algo más se mueven en conjunto. Ese algo más que hace que a veces las cosas funcionen o no, ingresen o no a la vida.
De razón, intuición, disciplina y esfuerzo saben José Gregorio Martínez y Aluán Argüelles. También saben de ese algo más, a lo que les gusta llamar “accidentes”: sucesos y resultados azarosos que, a veces, permean la construcción de una obra. Las piezas aquí mostradas son producto de un trabajo concienzudo que, en ocasiones, se mezcla con lo accidental. En ellas –y cada una con su lenguaje personal- la inquietud por lo dúctil de las formas y las imágenes se hace evidente. Y sea en los colores vibrantes de Martínez o en los paisajes desdibujados de Argüelles , donde artes visuales se funden, hay una preocupación por la forma en cómo se comportan la materia y las ideas que de ella se desprenden.
De alguna manera, estos artistas se asemejan un poco a esos alquimistas que, en la antigüedad, intentaban transmutar los metales en oro: ellos convierten la materia, las imágenes  y las ideas en elementos preciosos. Sólo que en el arte –y a diferencia de las ciencias- no hay fórmulas exactas para contestar las preguntas que la naturaleza y la vida nos hacen. En su laboratorio, a veces el azar mete la mano y traza nuevos caminos y se descubren nuevas cosas. Las obras aquí mostradas son, al fin y al cabo, hijas de la experiencia y el experimento; cada una un hallazgo particular.
 Kelly Martínez-Curadora

Organiza e invita
 Eddy Camejo - Promotor de artistas emergentes


martes, 31 de diciembre de 2013

Watunna


            [1]Watunna estaba en todas partes como una red invisible que mantenía toda la cultura en su lugar, Esta reflexión derivada de la convivencia de David Guss con los Yekuana da lugar a muchas otras reflexiones. La tradición oral es literatura viva, que crece y evoluciona con su pueblo. Llevar la tradición oral al papel  es una actividad compleja y arriesgada. Son muchos los calificativos positivos que se pueden hacer de la literatura (vista como el conjunto de actividades que utilizan la escritura como medio de expresión), sin embargo, ella puede tener en cierta medida, responsabilidad en el individualismo que reina en la cultura dominante, ya que es una experiencia única y personal en cada individuo.

 Los Yekuana, contrarios a occidente, han logrado mantener su unidad e identidad cultural gracias a la forma en que adaptan los símbolos hostiles de la cultura dominante a sus estructuras indígenas tradicionales. Describir Watunna es bastante complejo y requiere convivir con los pueblos Yekuana durante un largo periodo  de tiempo para poder tener al menos un leve acercamiento a esa cultura sustentada en una tradición milenaria y en las experiencias místicas de sus líderes.  En este breve ensayo haremos un acercamiento más bien literario, a los relatos que planteo Civrieux de acuerdo a sus experiencias e investigaciones en la década del setenta, en el siglo XX. Es una pena encontrar  pocas  investigaciones y publicaciones de este fascinante ciclo de creación. En internet a penas se encuentran algunos escritos del Watunna, en su mayoría en inglés, cuando pueden ser una fuente inagotable de inspiración, sobre todo para la creación artística. Es una pena ver como todavía en nuestros países se rebusca en la mitología griega fuentes inspiradoras para crear obras, tanto plásticas, como literarias o cinematográficas, que se consideren cultas. De hecho, la necesidad de investigar este tema surge después de haber analizado los Diálogos con Leucó  de Cesare Pavesse. Luego de estar en contacto con la mitología griega y la base del pensamiento occidental, surgió en el autor de este ensayo, de manera espontánea y automática, la necesidad de investigar cómo interpretaban la vida y la naturaleza los habitantes de esta tierra, Caribeña y tropical, tan distante y distinta a las tierras templadas que circundan el Mediterraneo.  Esta tierra de Cacao, maíz, yuca y guayaba, que en nada tenía que ver con el fruto de la vid y del olivo. Sin embargo, no se debe olvidar que hoy día somos la tierra de Maria Lionza, Felipe y Guaicaipuro. La Blanca, el Negro y el Indio. Europa, Africa y Abya Yala, reunidas en la tierra de Agua Grande.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Aquella Manzana nunca me supo a nada



He decidido hablar. Me cansé de escuchar mitos, cuentos, historias relacionadas conmigo y con mis decisiones. La gente me juzga, cuando son iguales o peores que yo. Me atrevería a decir que peores, pues yo no tuve ningún modelo a seguir, no tuve ni papá, ni mamá, ni hermanos. Anduve sólo en aquel jardín, hasta el día que me arrancaron la costilla. No conocía a nada, ni a nadie. Todo era nuevo.
Recuerdo que desperté en aquel lugar, ahora lo puedo describir porque pude darle nombre, sin embargo, en aquel momento no sabía nada. Muchos dicen que era hermoso,  que yo no supe apreciar lo que tenía, y hasta cierto punto es verdad. Lo que la mayoría no dice, o no sabe, es que yo no conocía nada diferente. No pude apreciar la belleza del lugar, porque simplemente no conocía la fealdad. Nunca imaginé que sucedería algo malo, porque hasta ese momento no sabía lo que era malo. De todos modos, las cosas no son tan hermosas como la gente piensa.
 El día de mi creación fue sumamente extraño y desesperante. Estaba cubierto de polvo y arena, tenía una incertidumbre terrible, no sabía quien era, qué estaba haciendo en ese lugar. La arena me maltrataba, veía para todos lados y no podía entender nada. Los únicos seres que, quizás, podrán haber tenido una sensación parecida a la mía, son aquellos que despiertan amnésicos un día. Aquellos  que por una razón u otra, se levantan sin recordar nada de su vida pasada, y aunque pueden caminar y pueden hablar, no comprenden nada de su entorno, hasta que recuerdan. Yo, sin embargo, no tenía nada para recordar. Tuve que interpretar todo, darle nombre a cuanto objeto me rodeaba y buscarle una función. Así fue que pude comenzar a sobrevivir durante un poco más de novecientos años.
Todo, en cierto modo, se lo debo a ella. Valiente y cobarde, astuta e ingenua, ambiciosa y esclava, buscó para mí la luz y acabamos en la nada. Aquella maldita bestia rastrera la escogió a ella. Yo, más que obediente, siempre he sido un cobarde, ella no. La bestia nunca se hubiese tomado la molestia de tentarme, estoy impregnado de conformismo. Ella, por el contrario, siempre estuvo en busca de algo más. Aquello que un día se nos prohibió, hoy se lo presentaban en bandeja de plata como la puerta a la sabiduría, a la grandeza, a igualarse a aquel que un día nos creó.  Ella cayó en la trampa, y al no conocer el egoísmo, también compartió conmigo lo que en bandeja le brindaban, qué tonta.
Con aquel acto de desobediencia demostró  cuan peligrosa podría ser ¡Una mujer queriendo ser igual al Grande? ¡Al Grande,  que también es hombre?  Por ello su castigo fue mayor al mío. Ella trajo el pecado al mundo, más su pecado no fue la desobediencia. Su pecado fue el querer igualarse, su pecado fue buscar la sabiduría y entregármela. Aquella manzana nunca me supo a nada, de no ser por ella, no hubiera tenido el valor de acercarme si quiera a aquel árbol. Aquél gusto que irradiaba su mirada al saborear aquella fruta, yo no pude sentirlo. Siempre he sido un cobarde, por eso hubo que someterla, culparla de todo, encerrarla en esa cárcel llamada casa. Ella, desde allí, ya se está revelando. Nuevamente conspira, es solo cuestión de tiempo.  

jueves, 2 de agosto de 2012

Vivir bien en tiempos de crisis


¿Es posible disfrutar de la vida, aún en tiempos de crisis? Alguna vez escuché: “Para vivir bien no tienes que ser rico, debes tener amigos ricos”. Hoy me doy cuenta que es cierto. No puedo decir que cuente con amigos de apellido Rockefeller. En mi país ni siquiera conozco de vista algún Cisneros, algún Mendoza o algún miembro de la nueva dinastía Cabello, pero tengo unos amigos maravillosos que me han llevado a recorrer Asia, África y Europa sin necesidad de tomar un avión. Me han trasladado a distintos períodos de la historia sin tener que navegar en una máquina del tiempo. Me han enseñado a conocerme y a reconocerme.
            Estos amigos han abierto mis ojos. Ahora puedo observar mi entorno con una mirada más aguda. Con ellos tuve un romance sonámbulo, y descubrí que el verde, no siempre es el color de la esperanza. Al vivir con ellos Cien años de soledad, reconocí que alguna vez viví en un gallinero electrificado; que Macondo y Santa Rita de Manapire tienen muchas cosas en común. Con sus locuras y su pasión desenfrenada, La esposa del doctor Thorne me subió la sangre a la cabeza. Fui cómplice de Joaquin Camino cuando me dijo No se lo digas a nadie y acompañé a El anatomista Mateo Colón cuando descubrió al amor veneris, el órgano que gobierna el amor en las mujeres.
            Sí, son los libros mis amigos, y es la lectura quien me ayuda a conocerlos. Yo vivo mientras leo. No siempre soy feliz con mis amigos –En muchas ocasiones sufro y me encolerizo cuando leo- pero siempre me hacen sentir que estoy vivo, me hacen sentir que crezco. En tiempos de crisis económica sí se puede disfrutar la vida. Ahora me pregunto ¿Se podrá disfrutar de igual forma cuando hay crisis de valores y pobreza cultural? Recordemos lo que dijo aquél Gran Maestro hace unos dos mil años “No solo de pan vive el hombre”. 

Caracas y el Teatro


Resulta sumamente curioso y a la vez entretenido  analizar la historia del teatro venezolano. Es impresionante el heroísmo que intentan difundir los historiadores del teatro de Venezuela. Al no tener nada que decir del teatro, adornan y rellenan los pocos contenidos que existen con grandes batallas e inmolaciones. Teatro es teatro e independencia es independencia.  Una cosa es ubicar al lector en un contexto histórico para justificar la escasa o casi nula actividad teatral del país, y otra muy distinta es llenar páginas y páginas de la historia para decir solo cuatro cosas del teatro.
            Con respecto a la actividad teatral precolombina se puede decir que, a pesar de no contar en el país con grandes civilizaciones como las Mayas o las Aztecas,  nuestros indígenas tenían algunas manifestaciones con fines educativos y de cohesión espiritual. Los Arawacos, Ayamanes y Gayones diseñaban incluso estructuras físicas para realizar estas celebraciones.
            La primera representación teatral se realizó el 28 de junio del año 1600. A esto se debe la celebración del día nacional del teatro en esta fecha. Se represento una comedia el día de Santiago Apóstol, dicha actividad se irá extendiendo en la historia, las representaciones eran principalmente del barroco español. Entre los principales autores utilizados para los montajes destacaba  Pedro Calderón de la Barca. Esta actividad nunca estuvo a manos de profesionales sino de aficionados entusiastas. Buscaban romper con la monotonía característica de la colonia. Regularmente se hacían en las plazas mayores y corrales de comedia. En las clases altas se escenificaban piezas para un auditorio más selecto.  A pesar de las marcadas diferencias sociales de la época, todos los habitantes podían apreciar estos espectáculos. No se requería saber leer para poder disfrutar de una obra.
Es a mediados del siglo XVIII cuando se le atribuye la autoría de dos piezas a un escritor venezolano: El auto sacramental de nuestra Señora del Rosario y La loa. Las representaciones teatrales siempre fueron motivo de disputa entre los sectores eclesiásticos con los civiles y militares.
Para 1784 se inaugura el primer Coliseo de Caracas cuya capacidad era de mil quinientas personas. Gracias a las conspiraciones de Gual y España las autoridades españolas comenzaron a seguir más de cerca las representaciones dramáticas. Se monta en escena un juguete cómico compuesto por Andrés Bello, titulado Venezuela consolada. El terremoto de 1812 destruye el coliseo y se suspenden todas las actividades teatrales por la guerra de la independencia.
Por iniciativa privada se construye en 1822 un segundo teatro en la ciudad. Allí se interpreta el sainete criollo  El café en Venezuela, después de 1835 continúa floreciendo la actividad teatral en pequeños locales siempre por la iniciativa privada.
Para 1854 se inaugura el teatro Caracas. Constituyó un gran acontecimiento. En él  se representaron  importantes óperas. Durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, gracias a su gran interés por convertir a Caracas en la París de América, se incrementaron las representaciones teatrales: óperas, sainetes, zarzuelas, comedias etc. y se inauguró el teatro Guzmán Blanco (actual teatro municipal). En él dará varios conciertos la reconocida pianista Teresa Carreño, invitada especialmente por el presidente Joaquín Crespo. Pese a las dificultades económicas y políticas del país a finales del siglo XIX se destacan reconocidos autores venezolanos, entre ellos: Casto Ramón López, Vicente Micolao Sierra. Felipe Esteves, Octavio Hernández, entre otros.
Este teatro del siglo XIX adolecía las deficiencias de un teatro hecho por más intelectuales que por hombres del que hacer teatral. En Venezuela se escribieron más de trescientas obras teatrales que se encuentran fichadas en varios trabajos de investigación de la Universidad de los Andes y la Universidad Central de Venezuela.
Las primeras décadas del siglo XX  continuaron siendo influenciadas por la novela y la poesía. Los géneros más comunes continuaron siendo los sainetes, comedias, zarzuelas y también se incorporó  el drama y la tragicomedia. Las obras eran escritas por los intelectuales Andrés Eloy Blanco, Guillermo Meneses, Víctor Manuel Rivas, Leoncio Martinez (Leo) entre otros. Estas obras tenían grandes fallas dramatúrgicas ya que no eran escritas por gente de teatro, sino por intelectuales. Las obras de Rafael Guinand o Rafael Otazo llegaban a ser más teatrales porque estos eran actores y estaban involucrados mas con la época. Las tendencias eran costumbristas con una pequeña carga social e histórica. Es César Rengifo quien aborda con mayor profundidad psicológica y social a sus personajes. Cesar Rengifo es conocido como el padre de la dramaturgia en Venezuela.
El Teatro continuaba siendo iniciativa independiente del estado. Los empresarios formaban compañías y abrían temporadas. Las obras las dirigían los autores o los empresarios y solo consistía en señalar entradas y salidas de los actores o subidas y bajadas de tonos. El teatro era diversión parroquial. Paralelamente venían a Venezuela grandes compañías de teatro, ópera y zarzuela.
En 1942 se funda la sociedad de amigos del teatro, donde se incorporaron grandes escritores de la época. Su periodo de vida fue muy corto, se disolvió en 1946 por falta de apoyo económico. En 1936 se funda el teatro del pueblo, uno de los grupos más estables del país. En 1958 se transforma en el teatro nacional popular bajo la dirección de Roman Chalbaud. En 1945 se funda el Teatro Universitario de la UCV cuya continuidad ininterrumpida llega hasta hoy. En 1946 se funda una escuela de teatro con características de taller en el ateneo de Caracas y por primera vez en Venezuela se imparten clases con los ejercicios según el método de Stanislavsky.
A partir de 1947 se crea la primera escuela de teatro moderno. Dos años más tarde, Juana Sujo funda los estudios de arte dramático con la colaboración de los estudios de Bolívar Films, esta se convertirá luego en la escuela nacional de arte dramático y dependerá del estado.  En 1945, Alberto de Paz y Mateo integra el concepto de puesta en escena con el grupo teatral que funcionaba en el Liceo Fermín Toro, sus alumnos más destacados fueron Nicolas Curiel y Román Chalbaud. En 1952, Horacio Peterson funda el teatro del Ateneo de Caracas y la escuela de teatro. En 1959 se realiza el primer festival de teatro venezolano y en ese marco se crea la federación venezolana de teatro. Es necesario aclarar que nadie vivía del teatro, la gente de teatro trabajaba en otra cosa y hacer teatro significaba incluso hacer gastos de su bolsillo.
En la década de los sesenta llegan las vanguardias. A esto se le llamó la era de las dictaduras de los directores en detrimento de las obras y los actores, fue un fenómeno mundial del que Venezuela no pudo escapar. Se creó la escuela nacional de artes escénicas, en la década siguiente surge un movimiento en contra de las escuelas de teatro académicas y en pro de talleres y cursos libres. La escuela nacional de artes escénicas se transforma en instituto de formación para el arte dramático. También surgió una escuela de formación de técnicos de teatro, cuya formación se enfocaba en la escenografía, la iluminación, el sonido etc.
Se crea el grupo Rajatabla en 1971, que es hoy uno de los más relevantes del país, aunque ha perdido fuerza desde la muerte de su fundador. La institución Nuevo Grupo cumplió 22 años de labor ininterrumpida hasta anunciar su cierre a finales de 1988. Fue creada por tres de los grandes dramaturgos de nuestra época, Isaac Chocrón, Jose Ignacio Cabrujas y Román Chalbaud.  En 1985 nacen los grupos experimentales Theja y Autoteatro, el segundo desapareció y sus integrantes se sumaron al primero. Theja posee talleres de formación, trabaja libremente los textos, experimenta con el movimiento y el espacio, juega con imágenes y aborda temas polémicos. Su sede es el teatro Alberto Paz de Mateo.
Para la fecha existen alrededor de cuarenta espacios destinados a las artes escénicas, pertenecientes tanto a la administración pública como a la actividad privada. Hay una evidente recuperación de espacios públicos (Teatro principal, teatro municipal, teatro San Martín etc.) como privados (teatro Chacaito, escena 8)  también se refleja una  inversión en  infraestructura por parte de la empresa privada (Teatrex, Teatro Premium los Naranjos etc.) y algunos centros de recreación también habilitan lugares para las representaciones teatrales (Teatro Bar, Gran Meliá Caracas etc.)  La cartelera teatral es muy variada, se ajusta a todos los presupuestos y hay para todos los gustos. Si comparamos la actividad teatral con otras capitales del Continente como Buenos Aires, que tienen en su haber mas de ciento cincuenta salas de teatro y espacios teatrales, nos daremos cuenta que aún estamos en pañales. Sin embargo, no se puede negar que la oferta cultural haya tenido un importante incremento.

Referencias:
El Teatro en Venezuela entre los siglos XVII Y XIX http://www.venezuelatuya.com/historia/teatro.htm
CENTRO DE DOCUMENTACION VIRTUAL DEL TEATRO VENEZOLANO http://cdvteve.ve.tripod.com/teatrovenezolano/index.html

Doctrina y Culpa


Doctrina y culpa.

            ¿Se puede decir mucho sin decir nada? Sí, definitivamente sí. Para muestra  este ejercicio de traducir a palabras una escena muda. Los actores no gesticulan palabra alguna, solo realizan movimientos corporales. A primera vista pude captar un mensaje muy sencillo. La complejidad vino al tratar de descifrar el posible significado de esa coreografía de cinco minutos, completamente descontextualizada del resto de una obra de mayor duración.  Aunque no logré descifrar su significado,  puedo decir que pude conversar con ella.
            Una de las charlas que tuve con la obra fue acerca de la igualdad de sexos. El papel de la mujer en la sociedad. Las ganas y el deseo de las féminas de abrazar a su hombre de frente, de iguales. Un derecho que quizás alguna vez tuvieron y fue arrebatado por un  poder externo con pretensiones de superioridad (Está vestido de traje, sí, pero también está descalzo). Ese poder externo obliga a la mujer a creerse débil y que debe estar subyugada al hombre. La Mujer debe sujetarse del cuello del hombre y dejarse cargar por aquél que ahora se cree más fuerte.
            En un principio resulta hermosa y hasta romántica esta pose, pero es solo un engaño del que son víctimas los protagonistas. Ellos en la práctica descubren la trampa en que cayeron; La mujer no quiere ni debe ser carga de un hombre que no tiene – aunque cree tenerlas - fuerzas suficientes para llevarla a cuestas. Ella cae al suelo, sin embargo se levanta muy rápido y abraza a su pareja. Juntos, ambos de pie, frente a frente, se dan cuenta que son más fuertes, pero al poco tiempo llega el pretencioso adoctrinador y caen de nuevo en la trampa. Lo más curioso de esto, es que el pretencioso no estará actuando siempre de manera física. Él se hará presente solo unas pocas veces, hasta dejar sembrada en la pareja aquella duda. Una duda que continuara haciendo el papel de aquél que descalzo y vestido de traje, obliga a la mujer a subyugarse, a dejarse cargar por un hombre débil, a caer, a levantarse a igualarse y a culpabilizarse por ese sentimiento de igualdad. La mujer volverá a subyugarse, dejarse cargar y repetir el ciclo hasta que la duda desaparezca, que la pareja abra los ojos y se dé cuenta que el pretencioso vestido de traje, también está descalzo.
            Continué conversando con aquella escena. Ella me dijo que algunos somos como aquella mujer. Estar de pie y abrazados ante aquel hombre  puede representar nuestros deseos, sueños, instintos o pasiones que no necesariamente son malas, pero que pueden ir en contra de aquel adoctrinamiento impuesto por aquel hombre descalzo y de traje llamado sociedad. Estamos atados a vivir bajo ciertos cánones de conducta, debemos vestirnos de cierto modo, tener una pareja del sexo opuesto, casarnos, tener hijos, ganar mucho dinero, ser exitosos. Esos  cánones no siempre van de la mano con nuestros deseos y sueños, por ello caemos, nos levantamos, nos ponemos de pie y abrazamos lo que queremos, pero siempre queda el remordimiento  de sentir que no estamos haciendo lo correcto, un remordimiento que duele y nos pone a luchar entre aquello que nos enseñaron como correcto pero  contrario a lo que anhelamos. Perseguir nuestros anhelos nos hace sentir culpables, pero debemos luchar contra ese sentimiento de culpa hasta lograr abrazar de pie y de frente a aquel hombre sin tener la necesidad de colgarnos de su cuello para que nos cargue y luego caer por el peso de la frustración al no seguir nuestros instintos.
            En esa conversación, la escena me habló de personas que son como aquel hombre que está de pie (aunque ahora me identifico con aquella mujer, debo aceptar que alguna vez fui como él). El hombre de la pareja representa aquellos que están siempre de pie, pero que no saben siquiera lo que desean. Personas que están en el mundo recibiendo estímulos y que solo reaccionan cuando la carga es muy pesada. Su reacción es dejar caer la carga, recuperar fuerzas y volver a cargar. Aquel abrazo de felicidad lo obtiene porque es ella quien lucha por ese abrazo -Aunque él también lo desea.
            Por último, escuché que el peor de los personajes es el del pretencioso adoctrinador. Él no ama, no tiene deseos, no tiene a quién abrazar. Solo se dedica a imponer una tradición, una regla, un paradigma. Siembra la duda y huye al darse cuenta que está perdiendo la batalla, espero no tener que identificarme nunca con este personaje.
            Esto fue un ejercicio realizado en el taller de técnicas de investigación del primer semestre de artes de la Universidad Central de Venezuela. Una reflexión sobre lo que nos puede decir el silencio en la escena que comienza en el minuto 10:35 y finaliza en el 15:50 del siguiente video https://www.youtube.com/watch?v=pEQGYs3d5Ys&feature=player_embedded 

Ars Emporium, Culto o Sacrilegio


Desde siempre hablaste por el hombre, ahora él pretende amordazarte
Pretende reducirte a un mero objeto decorativo, muy valioso, sí, pero un simple objeto
Protege sus fortunas secuestrándote y cree comprar tu silencio
Que ingenuo el hombre que con dinero intenta callarte
¡Tú gritas! Nos escupes en la cara la estupidez de nuestro egoísmo, Nuestra decadencia
¡Estás más vivo que nunca! Somos nosotros quienes muriendo…
Nos vamos quedamos sordos y ciegos



       Pronto estaré publicando en esta entrada la versión en PDF de un ensayo que escribí acerca del Mercado del Arte. Por lo pronto les dejo este fragmento con el que inicio el Ensayo